Era obvio la había elegido por segunda vez a ella, estaba volviendo a creer en sus mentiras y todo ¿para qué? al final había elegido de nuevo a Paola. Era obvio que yo no le interesaba me lo demostraba desde muchos meses antes de terminar el año pero ¿Por qué siempre volvía a ilusionarme? ¿Por qué siempre que yo estaba empezando a olvidarlo, a ignorarlo, regresaba para hacerme sentir "especial"?.
Sus palabras ya no tenían el mismo significado, ya ni siquiera quería oírlas ni leerlas, sus "te extraño" cada día que los decía eran más falsos, todo lo que decía sentir por mí ¡Era mentira!, no podía seguir creyéndolo. Estaba segura de sacarlo de mi vida pero no podía si cada que le decía -Adiós- el aparecía como ese tipo de demonio del que nunca te podrás deshacer, que te sigue a todos lados, que no importa cuantas veces quieras alejarte, ahí seguirá.
Por el no me estaba dando la oportunidad de ser feliz con alguien más porque su estúpida presencia estaba aquí, quizás ya había borrado nuestras fotos, sus mensajes y todo tipo de regalo pero no me había atrevido a desechar algo, su recuerdo, sus besos, sus abrazos y un sin fin de caricias.
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